Saros Review

Saros – ¿La secuela espiritual de Returnal que necesitábamos?

Saros Review

Housemarque ya es un viejo conocido para los que amamos los retos arcade. Después de joyas como Resogun y el salto masivo que dieron con Returnal, había un miedo real: ¿Sony los iba a obligar a hacer juegos genéricos? Afortunadamente, Saros llega para callarnos la boca y demostrar que este estudio finlandés sigue siendo el rey de los balazos bonitos.

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Una historia que te vuela la cabeza (y te vuelve loco)

En Saros aterrizamos en el planeta Carcosa. Olvídense de Selene; aquí el protagonista es Arjun, un explorador de la expedición Echelon IV que busca respuestas sobre qué rayos les pasó a las misiones anteriores mientras extraían “Lucenita”.

Lo chido es que la narrativa ya no se siente tan solitaria. Hay audios, documentos y hasta puedes platicar con tu tripulación. Pero lo que de verdad me voló la tapa es la influencia de “El Rey de Amarillo”. Si te late el terror cósmico a lo Lovecraft, te va a encantar cómo mezclan la ciencia ficción con esa vibra de locura sobrenatural.

El Gameplay: De Gears of War a un infierno de balas

Si jugaste Returnal, te vas a sentir como en casa. Es un shooter en tercera persona donde si dejas de moverte, ya valiste.

  • Lo bueno: El sistema de “recarga activa” muy al estilo de Gears está de vuelta y se siente de lujo. Además, las armas son una pasada: escopetas, lanzamisiles y fusiles con disparos alternativos que pegan con todo.
  • El reto: Es un bullet hell. Prepárate para esquivar patrones de balas que parecen fuegos artificiales pero que te borran la vida en un segundo. Aquí lo más importante no es qué tanto dispares, sino qué tan bien te muevas.

 

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¿Más fácil o más accesible?

Aquí es donde se pone interesante. Returnal era un “roguelike” (si morías, adiós a casi todo), pero Saros se inclina más al “roguelite”.

  • Árbol de habilidades: Ahora puedes mejorar estadísticas de forma permanente. ¡Ojo! No creas que farmeando vas a ganar fácil; el juego te pone topes hasta que derrotes a ciertos jefes.
  • Personalización: Puedes activar modificadores para que la experiencia sea más relax (como quitar el daño por caída) o volverla una pesadilla total si eres un masoquista del control.
  • Duración: Las partidas ahora están más medidas. En unos 30 minutos ya estás frente al jefe, lo que se agradece si no tienes todo el día para jugar.

Lo “Chale” (Lo que nos quedó a deber)

No todo es miel sobre hojuelas. Aunque el juego es una evolución técnica y mecánica, se siente un poco “mocho” en contenido comparado con lo que llegó a ser Returnal:

  1. Sin Cooperativo: Al menos de salida, vas a tener que rifártela solo.
  2. Adiós a la Torre de Sísifo: No hay un modo arcade infinito ni retos diarios para comparar puntajes con la banda, lo cual le quita un poco de vida extra al inicio.

Veredicto de Gamer Pixel

Saros es una evolución natural. No viene a inventar el hilo negro, pero refina todo lo que ya nos gustaba de Housemarque. Es intenso, visualmente es un poema y te deja esa satisfacción de “una partida más y ya me duermo” (que todos sabemos que es mentira).

Si tienes un PS5 o una buena PC y extrañabas los retos que te hacen sudar las manos, Saros es compra obligada.


Calificación: 8.5/10 – “Chingón pero con ganas de más modos”.

 

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